Epílogo para Ghaneantes

En Ghana las palabras fluían solas. Las historias se sucedían una tras otra. Los dedos querían ser más rápidos que la cabeza. Quizás porque allí cada minuto de electricidad cuenta. Un corte de luz te deja a oscuras durante un tiempo indeterminado. Una hora, dos o diez. Nunca lo sabes. O porque todo lo que te rodea es nuevo y quieres contar con pelos y señales lo que ves. O porque te sientes solo y no tienes muchas alternativas para pasar el rato. O porque te reencuentras contigo mismo cada vez que escribes y eso te ayuda a asimilar lo que vives.

Mi amiga Laura Pitson ha traducido al inglés -la interpretación que ha hecho de algunas expresiones castizas en la lengua de Shakespeare es realmente genial- para mis vecinos ghaneses los posts más relevantes de este blog que hoy termina. Y allí quedaron, como un regalo y una huella más de nuestra estancia, junto a las fotos que repartimos el último día entre los niños y niñas de Futuenya o, claro está, junto al resultado de los proyectos que nos llevaron a un lugar tan alejado de casa en la desembocadura del río Volta.

Despedida emotiva

El hospital Dangme East District cuenta ya con un fisioterapeuta local y con un nuevo voluntario internacional que estará al menos seis meses allí, Simon. El Dr. Philip le entregó a Elena un diploma que reconoce, con toda la ceremoniosidad africana, su esfuerzo y su labor durante este último año. Tuvimos una linda cena de despedida al más puro estilo ghanés; es decir, una cena en la que sólo comimos nosotros. El resto de invitados, la jefa de enfermeras, su hija, uno de los administradores y nuestro inseparable Albert habían venido cenados. Que nadie se alarme. Pidieron un take away con la comida para luego y, en un alarde de cortesía europea, un plato para compartir entre todos mientras nosotros devoramos nuestra última tilapia.

Radio Ada continúa sus emisiones con las novedades de un ordenador, Internet y una estructura profesional para sus informativos, así como un acuerdo verbal para recibir estudiantes españoles en prácticas de la Universidad Complutense en los próximos meses. Yo también me traigo un título debajo del brazo, el del extranjero que más tiempo ha pasado en la emisora. Un orgullo, oigan. “Angelo es más que un hermano para nosotros”, soltó el capullo de Daniel cuando me dijeron adiós y me emocioné.

El mismo día que regresamos a Madrid, el 28 de agosto, arrancó el curso en la escuela comunitaria internacional de Anyakpor, la que hemos construido con el apoyo de ustedes y de tantas personas locales.

Un profesor de la universidad regional y el responsable de los servicios sociales de Ada Foah acudieron a nuestra despedida de la comunidad y a oficializar, junto al Pastor James, David Ahadzie y tantos otros amigos, la puesta de largo de la escuelita.

El chamizo que visitamos en noviembre de 2011 se ha transformado, unos cuantos meses después, en tres clases con capacidad para más de 100 alumnos -empezamos con 97 pero este año se han apuntado 105- repartidos en al menos cinco niveles -las aulas se pueden desdoblar-, bancos y mesas estándares, libros adaptados a las exigencias del gobierno, material escolar digno y hasta una cocina-almacén para que el alumnado almuerce y los cuatro profesores guarden los enseres. En nuestro último día, celebramos la espagueti party” con padres, alumnos, autoridades y miembros de la comunidad.

 Contradicciones

Ghana es un buen lugar para tener una experiencia real de África. Es un país pacífico, estable, democrático y tiene ciertos atractivos, pero sobre todo destacan la amabilidad y capacidad de adaptación de sus gentes frente a unas condiciones hostiles. No es un lugar turístico con el que quedarse boquiabierto si uno busca los clichés habituales que se tienen sobre este continente. Los parques naturales son escasos y con pocos animales.

En Ghana hace un calor del carajo durante casi todo el año. En enero acontece el harmattan, un polvo subsahariano que impide la visibilidad. Y durante el verano europeo, las lluvias son torrenciales. Sin embargo, como el cambio climático también se siente por estas latitudes, el harmattan que tuvimos no fue más que una niebla terrosa que no nos afectó demasiado. Y las lluvias no fueron tan aparatosas como pensábamos. Aunque esto, como todo, depende de a quién le pregunten. Al norte, en Tamale, las mismas lluvias en el mismo período inundaron la ciudad y arrasaron numerosos hogares. Y en diversos puntos del país, incluida la capital, Acra, provocaron un brote de cólera que se cobró más de 60 vidas. 

Hoy escribo desde nuestra casa en Madrid, rodeado de lujos cotidianos: sofá, televisión, agua caliente, luz sin cortes y cuantas cosas puedan disponer la mayoría de ustedes. Miren a su alrededor y probablemente sabrán de lo que hablo. Pero sigo con la vista puesta en Ada. Algunos de estos lujos los añoraba en África, pero ahora no me parecen tan importantes.

Confieso que en las últimas semanas tenía ganas de regresar a España. Sentía que habíamos cumplido nuestra etapa allí y tenía la agradable sensación del deber cumplido. Los proyectos han terminado y tienen asegurada su continuidad. Y nos traemos de regalo una experiencia de vida irrepetible. No se puede pedir más.

Pero ahora, después de ver a la familia y a los amigos, entran en juego las dudas. ¿Ustedes se han parado a pensar en serio cómo vivimos?

El engaño del primer mundo

Desde nuestra ventana en Madrid, se intuyen las torres y edificios más altos de la Plaza de España. Desde nuestra ventana en Ada, se veía la realidad de Ghana. Al menos tres familias durmiendo bajo techos de hoja de palma. “Me duele mucho que os vayáis”, aseguró Daddy, el hombre de 60 años que tiene 13 hijos y que lleva toda la vida levantándose al alba con una preocupación prioritaria: alimentar a su prole. Le daba pena que nos fuéramos. Nos sentamos en un espacio intermedio entre su chabola y nuestra casa y le invitamos a una cerveza. Se la bebió de un trago, como siempre ocurre allí. Nos envolvió una enorme tristeza. Fue la última vez que nos vimos.

Hay un mundo más humano que late en las aldeas de África y es una suerte haberlo compartido. Hay además un entusiasmo vital que las personas te contagian a diario: con su sonrisa, su saludo o su forma de ser. Se palpa una alegría innata, una celebración de lo cotidiano, un agradecimiento simplemente por estar vivo, por disfrutar del sol, de caminar por la arena o de conversar con una persona conocida. En Ghana no hace falta hacer nada especial para sentirse contento y es prácticamente un deber transmitírselo a quienes te rodean. Además, en África uno percibe una convicción enorme en sus posibilidades, una sensación de que todo es posible y una energía impresionante para sacar fuerzas de flaqueza y hacer los proyectos realidad. Sí, en África, tus límites quedan cada vez más lejos y él afán de superación es constante y diario. Nunca había sentido algo parecido.

Por eso, no sé cuándo sobrevino el engaño. No sé cuándo dejamos en Europa que nos extirparan la humanidad. Supongo que fue cuando nos pusieron delante tantos objetos innecesarios que hemos convertido en soporte de nuestra felicidad.

Estamos de mudanza y eso siempre representa una buena oportunidad para ver cuántas cosas tenemos y cuántas no utilizamos. Es una rayada ver una televisión que parece una pantalla de cine, un sofá en el que caben dos personas tumbadas, tantas camisas ordenadas en el armario o tantos pares de zapatos, botas o sandalias, por citar sólo ejemplos vanos. Tenemos de todo y queremos más. El consumo se ha convertido en nuestra seña de identidad.

Hay una parte de la que somos responsables y toca asumirla. Nadie nos obliga estrictamente a tener tantas cosas. Y otra parte de culpa la tiene el entorno que nos rodea y al que nos cuesta enfrentarnos, ya sea por cobardía o por pereza.

Estamos a las puertas del otoño, en la vuelta al “cole”, en la semana fantástica de unos Grandes Almacenes y dentro de muy poco en Navidad. Le tengo pánico a esa época del año. El ejemplo más claro y manifiesto de nuestra sociedad enferma. ¿Y entonces qué? ¿Nos acordaremos de cómo viven y cómo van a festejar esas fiestas tan entrañables, por ejemplo, Josaya, Forgive, Mesi, Do, Perpetua o tantos niños y niñas que han formado parte de nuestra vida en el último año?

Volver o no volver

Sí, me gustaría volver algún día a Ada para ver cómo están las cosas por allí y cómo siguen nuestros proyectos en la zona, y para saludar a los amigos, pero no querría volver a vivir allí, al menos de momento.

No contaba con encontrarme una influencia religiosa tan opresiva. En España, se presenta a menudo a los países musulmanes como lugares en los que las personas viven sometidas a una religión anclada en el pasado y restrictiva. Las mujeres llevan burkas por imposición y la religión les empequeñece reduciendo su condición a la de siervos y siervas, según la imagen que desprenden muchos medios de comunicación. Pero nadie habla de los lugares donde la religión cristiana -en el caso del sur de Ghana, en sus múltiples versiones: pentescosteses, metodistas, adventistas, evangelistas, baptistas, romanos…- condiciona de manera radical la vida de las personas.

Ada Foah, nuestro pueblo, es uno de ellos. Me ha dolido ver cerrada todo el año la biblioteca pública. Sólo circula un libro: la Biblia; y, si acaso, los comentarios que de ella escriben pastores, reverendos y otras autoridades religiosas, que reparten en fotocopias entre las pocas personas que saben leer.

 He visto muchas tardes cómo numerosos vecinos se reunían en una habitación a dar vueltas con los ojos cerrados gritando sus pecados en un ritual sin pies ni cabeza que duraba horas. He conocido cómo proliferan los campamentos para rezar a Jesucristo, donde las personas humildes llevan a sus hijos antes que al médico con la esperanza de que su Dios y no la medicina le salven de una diarrea o una neumonía, enfermedades que ahora mismo se curan gratuitamente en cualquier hospital de Ghana. He sabido que se practican exorcismos, que se confiscan algunos bienes de los fieles, que se promueve tener hijos en familias que no pueden mantenerlos y que se estigmatiza y amenaza desde los púlpitos a homosexuales y lesbianas.

Una influencia tan brutal de la religión me parece perniciosa para las personas, sobre todo para aquellas más pobres -el 80% en nuestro pueblo- que no tienen armas para defenderse. Internet, la televisión o cualquier forma de recibir información y abrirse al mundo -a excepción de Radio Ada– es inaccesible para la gente corriente. El aislamiento es casi total. Y por tanto, la manipulación que se ejerce sobre las personas es abrumadora.

Por otra parte, esa influencia cristiana también tiene efectos positivos, y quizás por ahí empieza su aceptación entre las personas locales. Puede que la alegría y el optimismo que comentaba unos párrafos más atrás tengan su origen en las creencias religiosas. No lo śe, pregunten a los antropólogos. Los hechos son que las personas en Ghana tienen perfectamente asumido que están en este mundo de paso, que no han venido aquí para estar tristes y que el día que mueran irán a otro lugar mucho mejor. Se aprecia con nitidez en cómo viven la vida… y la muerte. Allí morirse es una celebración que dura varios días y empeña a las familias como en la mejor de las bodas españolas. Una lección interesante.

Igualmente, es positivo ver cómo algunos pastores están verdaderamente involucrados en solucionar los problemas de sus comunidades, sobre todo aquellos relacionados con la educación. He trabajado codo con codo con uno de ellos durante meses -no hay otra manera de implicarse socialmente en un proyecto en Ada- y no tengo dudas de que el Pastor James es una persona volcada en su rebaño, que trabaja para él y que lo hace sin obtener otro beneficio que la Gracia de Dios.

Para mí, que creo en una sociedad laica a pesar de haber sido educado en la tradición cristiana, la vida diaria condicionada por la omnipresencia de la religión -afecta al ocio, a la cultura y a las relaciones humanas me resulta tremendamente aburrida. Además me despierta muchas reticencias la hipocresía que en muchos casos he observado. Como en todas las sociedades -la española era o es ejemplo de esto- donde se impone una religión, también hay resquicios para no seguir sus preceptos, aunque sea a hurtadillas o haciendo la vista gorda. Asuntos como el sexo fuera del matrimonio, el abuso del alcohol o las mentiras piadosas -deportes nacionales en Ghana– son ejemplos claros.

La alternativa a esa vida marcada por la influencia religiosa en los pueblos pequeños es la maravillosa burbuja en la que se refugian los expatriados y sus familias en los barrios residenciales de las ciudades, donde el lujo y los privilegios son constantes. Ustedes perdonen, pero tampoco me convence. No fuimos a África a vivir como ricos, a explotar los recursos naturales o a hacer negocios. Tampoco fuimos a convertirnos en nuevos yuppies de la cooperación. Fuimos a hacer un voluntariado internacional, a descubrir otra cultura y a crecer como personas. Y eso lo hemos conseguido, con mucho esfuerzo, pero lo hemos logrado. Por eso estamos satisfechos y agradecidos.

Con todo, a pesar de las contradicciones y de algunos malos ratos, mi pasión por África sigue viva, mi profundo respeto e interés por otras costumbres también -sobre todo por aquellas más tradicionales y que poco a poco se van perdiendo-; y mis ganas de regresar a este continente olvidado en busca de nuevas historias que contar, más preparado, están renovadas. Porque, África, aunque no queramos escucharlo en la Europa rica -por mucha crisis que haya-, llama con fuerza.

PD. Por cierto, ¿saben qué ocurre cuando cambias las comodidades de Madrid por las incertidumbres de vivir en Ghana? Que te adaptas. Tardas más o menos, pero te acabas adaptando y eres capaz de vivir -a veces feliz, a veces no tanto- de forma totalmente distinta a como lo habías hecho antes. Atrévanse a probarlo. No les dejará indiferentes.
Muchas gracias por acompañarnos en este camino. Voy a echarles de menos. Hasta siempre.

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32 comentarios on “Epílogo para Ghaneantes”

  1. Esteban Thoresdale dice:

    Me hara falta leer tus episodios con tanto interes! pero la vida sigue ahora en otro rumbo para vos y tu querida elena!
    Nos vemos en Madrid en 2 semanas!
    un abrazo y besotes
    Esteban

  2. Teresa dice:

    Tronko, echaré de menos tus historias. Que grandes sois tu y Elena y que envidia (sana, sanísima) me dais. Este mundo está necesitado de mucha gente como vosotros. Un besote.
    Teresa

    • ángel gonzalo dice:

      Ay, tronka… Nos vemos prontito, pero los que son grandes de verdad son los que siguen allí, en Ghana, dando ejemplo; y quienes desde aquí les apoyan, a ellos u a otros, quienes piensan más allá de su ombligo. Tú sabes mucho de eso. Muchos besos!

  3. ¡Hola, Ángel!

    Verdaderamente lo que cuentas de la religión es lo que más rechazo me produce de mi vida en África. Me cuesta soportarlo.
    Con mi mujer evito hablar sobre este tema, porque, me llevan los demonios, por así decirlo…

    Aquí, en Burkina Faso, TODO el mundo cree en algún dios, y cuando les cuento que soy ateo me piden que crea en algo, aunque sea en Allah…, les da igual con tal de que crea en Dios. Lamentable.

    Tenía un amigo sueco que intentó montar una asociación en Burkina Faso (es casi la única actividad que hay aquí, crear asociaciones por si pueden llegar a conseguir financiación para o que sea). La Asociación de Artesanos, Artistas y Ateos (4A), pero que sólo consiguió un ateo, él mismo.

    Creo que esta cuestión de la religión es la mayor tara para el desarrollo de África, aunque la corrupción y el nepotismo no se le quedan atrás, sin embargo Ghana es el país menos afectado por esas lacras de todo el África subsahariana.

    Te deseo lo mejor para esta nueva etapa de tu vida y si pasa por Burkina ya sabes dónde serás bien recibido.

    Un fuerte abrazo para los dos

    Félix Pérez Ruiz de Valbuena
    http://www.fronterad.es/felixperez
    http://www.biblioolvido.org

    • angel dice:

      Pues si tú que eres experto y llevas un montón de años allí no has podido abrir el melón de la religión, imagínate nosotros. Y sí, encima estábamos en la rica Ghana. Para mí también es un freno al desarrollo tanta religión vivida de forma tan asfixiante. Muchas gracias por las lecciones que das en tu blog y por tus proyectos. Son un ejemplo.
      Un abrazo fuerte y en Madrid también tenéis un sitio. Hasta pronto

  4. Hola!!!
    Te he leído con avidez desde que descubrí tu blog. Se te “siente” alto y claro. Enhorabuena por TODO. Aprovecho para comentarte algo. Creo que ya te he dicho alguna vez que viajo a Burkina Faso cada año desde hace unos cuantos, donde colaboro con una asociación de mujeres del sur (también he estado en algún proyecto escolar en Kumbungú, al ladito de Tamalé, en Ghana). En Burkina, mi última estancia fue de 4 meses y lo que me costó, no fue adaptarme a la vida de allí, lo que me costó un mundo (y casi una enfermedad del alma) fue adaptarme de nuevo a la vida de aquí. Todo se me antojaba extraño y ajeno y “pobre” (otro tipo de “pobreza”, no sé si me explico). Al final, claro, me adapté de nuevo. No queda otra. Vuelvo a Burkina dentro de poco (en noviembre), aunque sólo para mes y medio, y acabo de arrancar (muy ilusionada) un proyecto para escolarización de crías y críos en Burkina, especialmente en el País Lobi, al sur, donde sé cómo hacerlo. Te dejo la web que he creado http://www.cim-burkina.com por si te parece oportuno difundirlo. Cualquier cosita, no dudes en ponerte en contacto conmigo (llanos@frogtal.com).
    De nuevo enhorabuena.
    Un abrazo desde Valencia.
    Llanos.

    • ángel gonzalo dice:

      Sí, este es un mundo de locos y cuesta adaptarse y mirarlo con otros ojos. He visto vuestro proyecto educativo en Burkina y me parece muy interesante. Sí, abrir escuelas y se cerrarán cárceles. Cuando viaja allí y ve las necesidades piensa que la única salida es la formación, la educación, dar una oportunidad para que los que menos tienen mejoren su vida. Adelante por el proyecto, si puedo echaros una mano en algo, por favor dímelo. Voy a mover la web entre los contactos que tengo. Muchas gracias por el acompañamiento virtual y por tanto cariño. Un abrazo enorme!

  5. daniel dice:

    Me encantan tus entradas, las voy echar mucho de menos 😦 Me he identificado mucho cuando hablas de como cambia la percepción de las cosas al volver. A mí me ocurrió al volver de brasil. Todo me parecía exagerado y artificial en la ciudad: la cantidad de coches que veía, los edificios tan altos, tanta gente,si querías ver algo de naturaleza tenías que ir a un sitio preparado por el hombre es decir un parque xD etc Se me hizo grande volver,tengo que reconocerlo. Pero al final como dices,vayas donde vayas te acabas adaptando, en este caso, readaptando.

    Antes del adios, conoces blogs africanos, escritos por africanos (en inglés o português,el resto de lenguas mal jeje)? Estaría muy interesado 🙂

    Un abrazo y welcome to the madrileñan jungle!

    • ángel gonzalo dice:

      Muchas gracias, te he sentido muy cerca. Yo tamibén voy a extrañarte y escribir cada semana. Ahora vuelvo al trabajo y soy afortunado por ello, pero me he sentido como nunca escribiendo este blog. Es una enorme satisfacción personal. Voy a buscar blogs escritos por africanos, aunque a veces es difícil: Guinguinbali es un portal en español con información sobre África que te dará muchas pistas; Ángeles Jurado es una africanista que trabaja en la Casa África y conoce a escritores e intelectuales africanos de varios países. Es una crack que puede recomendarte autores en inglés y francés. Lola Huete en Elpais.com mantiene su blog de África no es un país… y da muchas pistas sobre autores africanos; Chema Caballero también. En Mundo Negro y en el Centro de Estudios Africanos de Madrid hay mucha documentación… No sé, hay una barbaridad de información. Gracias por la bienvenida. Ayer, en la Castellana, me sentía como Paco Martínez Soria. Un abrazo

  6. Elisa Santafé dice:

    Hola, Ángel, muchas gracias por compartir este trabajo y esta experiencia tan sincera, necesaria, radical. Un abrazo,
    Elisa
    http://quieroverde.wordpress.com

  7. Adwoa dice:

    Ah, os voy a echar de menos! Con tus entradas me calmaba la morriña que a veces me entra de volver al África negra… Reconocí tantas primeras (y ultimas!) impresiones en tus palabras!

    A mi dolió mucho cuando al llegar al Chad me di cuenta de que las distintas religiones, en vez de trabajar codo con codo, se disputaban los distintos pueblos como si se trataran de conquistas de la época de la colonización…

    Un día se me cayó el alma a los pies cuando una señora me dijo “soy pobre porque Dios así lo quiere y yo no puedo hacer nada contra su voluntad”…

    Mucha suerte en vuestra nueva aventura y que os vaya muy bonito. Muy bonito.

    Un abrazo

    • ángel gonzalo dice:

      Ahora me tocará buscar a alguien que vaya a África y me transporte allí. Sí, la verdad es que estas experiencias marcan. Y es jodido escuchar testimonios como el que tú dices. Yo también dejo la puerta entornada con respecto a África. Menuda experiencia. Mucho ánimo y no pares de escribir. A través de ese resquicio que nos descubres yo adivino otros mundos que me gustaría visitar. Un abrazo muy fuerte y mil gracias!

  8. Elisa dice:

    Ay! ¡Qué emoción! Os acabo de escuchar en la radio. Otra vez mi enhorabuena y toda mi admiración.
    Con Simon son unas risas los mails que nos intercambiamos, no sé si nos entendemos: él intenta escribir en español y yo intento en inglés. En el último me daba gracias para Elena y para tí, por el repelente de mosquitos y las guías de viaje. ¡Esperamos sobrinitos pronto los tíos de Mallorca!

    Besos!

    • ángel gonzalo dice:

      Simon tiene que ser un cachondo. Nos escribimos con Joshua y nos cuenta cosas de él. También hemos mandado de visita al Pastor James y a David para que le ayuden en lo que necesite. Cualquier cosa que quiera dale nuestro contacto. Muchas gracias a ti. Qué lujo conocerte, Elisa. Eres una crack. Nos vemos prontito por tu Isla. Besotes al trío calavera.

  9. Manu Sobrino dice:

    Vaya, Ángel, pues parece que ya habéis llegado al final del camino. Leyendo tu último post me estaba acordando de todas las incertidumbres que tenías los meses anteriores a marchar a Ghana, con las dudas sobre si conseguirías la excedencia en AI o la larga espera de la carta de Radio Ada para tramitar el visado. Al final lo conseguiste, lo conseguisteis, y habéis logrado cumplir vuestros objetivos. No te haces una idea de cómo me alegro.

    He estado siguiendo tu blog desde el primer día. Cada jueves recibía un correo tuyo recordándome que un remoto lugar de África estaba utilizándote para que nos hicieras llegar su realidad, a través de una visión tan respetuosa, valiente, callejera y sincera como la tuya. Sé que somos muchos los que te lo agradecemos.

    Tras leer esta última entrada tengo la misma sensación que dejan las grandes novelas, cuando sientes que has disfrutado con cada frase, y que ello te hace crecer como persona, pero, al mismo tiempo, sabe mal que acabe. Gracias a tus palabras, durante este año no solo he estado leyendo qué tal le iba a mi amigo en su aventura africana, sino que te has convertido en un personaje literario, ¡con final feliz con boda incluida!

    La vuelta a Madrid tiene que estar siendo cuanto menos rara, pero, como bien dices, hay que saber adaptarse, ¡y tú eres un todoterreno! Mucho ánimo, te deseo toda la suerte del mundo, que es lo que te mereces. Espero verte antes de que acabe el año. Yo vuelvo a España en diciembre, entonces será cuando me toque a mí pasar por algo parecido a lo que estás viviendo tú ahora, así que ya te pediré consejo.

    Un fuerte abrazo, ghaneante,

    Manu

    • ángel gonzalo dice:

      Muchas gracias, compañero. Te hemos sentido cerca y te estoy inmensamente agradecido por el apoyo y el cariño. Disfruta tu experiencia, sigue creciendo y sigue mostrando, tú también, el camino a ese otro mundo posible en el que creemos. Gracias, gracias y mil veces gracias! Hasta diciembre.

  10. Ana dice:

    Hola!
    Te escribo por primera vez para darte las gracias por haber compartido tu experiencia, por lo mucho que nos has enseñado, por tu GENEROSIDAD!! Te aseguro que tus palabras han dejado huella. Echaré mucho de menos leerte.
    Un abrazo!!

  11. Alfonso dice:

    Me ha encantado leerte siempre, esta última, un placer. Me alegra tanto saber, que en cualquier momento, es posible, volver a ser, volver a sentir, volver a las pequeñas cosas importantes de la vida.
    Un lujo, si señor, tu experiencia compartida.
    Un abrazo, y ya sabéis que tenemos pendiente una comida, una charla, una paseo por el monte, lo que sea. Tengo ganas de veros.
    Un fuerte abrazo

    • ángel gonzalo dice:

      Tú me enseñaste muchas de estas cosas y lo sigues haciendo y sintiendo. Muchísimas gracias. Nos vemos pronto. Un abrazo enorme.

  12. Tesa dice:

    Angelito, ha sido un placer acompañaros en esta aventura a través del blog.

    He disfrutado muchísimo con tus crónicas tan bien escritas, he aprendido, me he emocionado, me has hecho pensar…

    Y sí, seguro que ya nada te va a parecer igual, que ahora eres más consciente de la cantidad de chismes innecesarios con los que tratamos de adornar nuestra vulnerabilidad…

    Hoy más que nunca quiero compartir con vosotros una de mis frases favoritas del poeta Eluard…

    …”Hay otros mundos, pero están en éste”

    Y en cualquiera de esos mundos seríamos más felices sin dioses ni fanatismos que entorpecen la evolución en todos los sentidos, que cercenan la libertad.

    Muchos besos para los dos, y de nuevo la aventura de vivir está ahí, ahora a la vuelta de la esquina.

    • ángel gonzalo dice:

      Muchas gracias, compañera. Tu aliento ha sido fundamental para escribir y para vivir todo aquello. Muchas, muchas gracias en este otoño que cae ya sobre Madrid. Besos mil

  13. Silvia, mago dice:

    Me ha encantado leerte, con esa cercanía y descripción que parezca estar viendo lo que habéis visto durante un año…pero prefiero escuchar vuestras palabras y sentir vuestros abrazos.

    Besos, guapos!

  14. fernando dice:

    Amigo Gonzalo.
    Feliz has de estar por estar en casa, me imaguino y muchas gracias por todas las historias que nos relataste, ahora quien nos hara soñar con tantas emociones que has pasado por africa….. por favor no dejes de avisarnos por donde andaras, pues he platicado un poco tus relatos a los amigos aqui en mexico y ya tienes varios seguidores nos reunimos a la hora de la comida a leer cada uno.
    Saludos desde México

    Fernando

  15. Pedro dice:

    Me ha gustado mucho poder acercarme a una realidad tan desconocida y estereotipada desde esta parte del mundo

    • ángel gonzalo dice:

      Gracias. Ha pasado algún tiempo desde que escribí aquello y sigue vigente. Esa experiencia me marcó. Un saludo y gracias de nuevo por leerme.


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