Un blanco bajo los palos del Ada FC

Siento un gran escalofrío antes de que el árbitro pite el inicio del partido. Las miradas de la afición están volcadas en mí, el portero, el bafono, el único que parece un maniquí sacado de unos grandes almacenes deportivos. El árbitro comprueba la presión del balón con ambas manos, lo coloca con mimo en el centro del campo, calculado a ojo, mira a los dos capitanes y celebra el sorteo inicial. Los equipos no se mueven. Jugamos en casa y defiendo la portería del Ada FC.

Las camisetas llegaron justo cinco minutos antes. Jugamos de oscuro. Estoy nervioso. El árbitro me mira y me hace una seña. Levanto los pulgares. Estoy listo. Como siempre, cuando me coloco bajo los palos, dibujo una línea recta desde el centro de la portería al punto de penalti. Necesito orientarme cuando me alejo. Tampoco quiero que se me caiga el larguero encima y me desgracie. Los palos han conocido mejores años. Los niños se arremolinan detrás de mi portería. Me hablan y yo me vuelvo. Saludo con gesto serio. Estoy concentrado.

Poco antes de comenzar, Enock -el capitán- da las últimas instrucciones. Termina la charla y formamos un corro abrazados en nuestra parte del campo. Toca rezar y me piden que dirija la oración. Me cogen fuera de juego. Pregunto si puedo hacerlo en español. Me dicen que sí. Es un momento solemne y no sé qué decir. Improviso: “¡A la bim, a la bam, a la bim bom bam, Ada, Ada y nada más! Que dios nos coja confesados, porque he visto rivales de dos metros. Venga, con un par. No hay dolor. Amén”. Todos repiten “Amén”.

Cuando me retiro hacia mi portería, me dirijo a la defensa de cuatro. Hemos ensayado los movimientos durante las últimas semanas y nos conocemos, pero no recuerdo sus nombres. Los llamo por números. El 2 y el 3 son los laterales y el 4 y el 6 los centrales. Les miro fijamente y les digo: “Balón dividido, patadón. No me esperéis, me clavo en la arena de playa de este campo. Nunca se despeja al centro, siempre a los lados. En los saques de esquina, los laterales me cogen los palos. Uno al primero y otro al segundo y no se mueven hasta que sacamos la pelota. Dentro del área pequeña, mando yo. Si veis que me tiro al suelo y no me levanto, aunque grite mucho, tranquilos, gano tiempo. No me pasa nada. Si vamos ganando, nadie corre a por el balón cuando se vaya fuera. Disimulamos. En los saques de puerta, lanzan los centrales, pero yo coloco la pelota. Si vamos perdiendo, los últimos 15 minutos, defensa de tres y uno de los centrales se sube de Palomero. A por ellos, chavales, a por ellos que podemos”. Hablo muy rápido, en spanglish, embriagado por la tensión del momento y no sé si me entienden.

Arranca el partido. Siento la presión y procuro relajarme. Necesito tocar la pelota, necesito hacer una buena parada para insuflar confianza a mi defensa. Juego por ser blanco y no me gusta. Quiero ganarme el puesto en el campo.

Un partido de fútbol en África es un acontecimiento social muy serio. Cuando hace unos meses leí que Rivaldo se había enrolado en un equipo angoleño y por primera vez un campeón del mundo jugaría en África… una sonrisa me invadió. No estás solo, Rivaldo. Al menos, así me reciben mis compañeros y los medios de comunicación. Me dejo querer. Traigo credenciales de la Liga Fútbol-Caña de Legazpi (Madrid). Las paseo con orgullo por la radio y la televisión locales. Algunas personas me saludan por la calle. Me dicen Casillas o De Gea, aunque insisto en que me llamen Yashin, la araña negra… más pálida que nunca.

No sé qué será más importante si ir a la iglesia o acudir a un partido de fútbol. La comunidad se congrega en el campo, animan con verdadera devoción, y los jugadores, aunque apenas tengan equipación, se visten con una dignidad brutal -medias rotas pero bien estiradas, botas sin puntera pero bien anudadas, camisetas raídas pero todas del mismo color, campo de fútbol lleno de guijarros pero con bandas marcadas con ladrillos y banderines, porterías cubiertas con redes de pescar, árbitros cuya autoridad no se discute, jueces de línea perfectamente situados, banquillos y toda la parafernalia. Jugar en África al fútbol es sentir este deporte con toda su pureza.

La pelota llega a mis inmediaciones, la acaricio, doy varios pasos y golpeo con fuerza. Me siento mejor. Acariciar el esférico es como recitar un mantra. Cada portero tiene el suyo propio. Libero adrenalina. El balón sale escorado al callejón del 8, Daniel avanza por la banda, frena en seco y la juega con el mediocentro, el 5, la toca, recorta y abre a la izquierda, donde el 11, Julius, encara a su lateral, le tienen bien tapado pero se revuelve y acelera, corre como un gamo y centra el balón al punto de penalti. Enock, que luce el 10 y es muy habilidoso, la engancha de primeras y suelta un zambombazo que se cuela por el centro de la portería, donde duele. La afición estalla. Enock recorre 30 metros gritando y dándose golpes en el pecho. Se forma una melé junto a nuestro banquillo. Yo también participo. Estoy exultante. Vamos ganando y estamos en el primer cuarto de hora.

Tenemos un equipo aguerrido, poco hecho para el toque, pero voluntarioso, bregador y con dos puñales en las bandas, muy africano. De repente llega un balón a mi área grande. El 4 intenta un despeje pero la pelota sale mordida hacia atrás. Creo que llego y dudo si atajarla con las manos. No, mejor la despejo con el pie para evitar que me piten cesión. Avanzo rápido, pero indeciso. El 6 viene hacia mí y el delantero centro rival le presiona por detrás. Cuando voy a sacudirla, me clavo en la arena, Dios ¡no llego! me roban la cartera y la pelota entra mansamente en la portería. Empate a 1. Me vengo abajo. Me la he comido. Puedo leer la cara de decepción en mis compañeros. Ni campeón del mundo ni leches. Estoy abatido, en cuclillas, con la mirada perdida, maldiciendo la soledad y mi estampa. Siento el silencio detrás de mi portería. Los niños ya no gritan. Se enciende un rumor en la grada y no me atrevo a mirar el banquillo. ¿Se atreverán a quitar al bafono? Si me sustituyen ahora, me muero.

Tengo que venirme arriba. Pasan los minutos. Estoy aturdido. La pelota viene por mi izquierda,  el extremo avanza y la cuelga. Salto como un tigre, con toda la rabia que llevo dentro, agarro el balón, grito y pateo con el alma. “Come on, up, up, up!” No sé ni qué digo, pero necesito gritar. Mis compañeros me miran extrañados. La pelota está en campo rival. Le llega a nuestro 9, tiene el segundo gol en sus botas, el defensa que le cubría se ha resbalado. Va a ser gol… pero chuta a las nubes.

Los rivales vuelven a la carga. Llevan la camiseta de la vecchia signora. No me intimida. El que me ha robado la cartera en el gol, que luce el 30, se acerca en el corner. Voy por detrás y le digo: “Ni una más. Tuviste suerte”. “Are you sure?” me espeta. Miro al tendido, le bajo los pantalones y le doy un pequeño pellizco en el glúteo. El árbitro no me ve. Emulo a Míchel y Valderrama. Se vuelve escandalizado. Le guiño un ojo. Está fuera de sí, mira al arbitro, mira en derredor. No sabe qué decir. El caso es que botan el corner, me elevo, trinco el esférico y saco fuerte, abierto a la derecha. Seguimos atacando. El primer tiempo se esfuma sin más contratiempos. Algunas paradas mínimas. No van a marcarme desde 40 metros a estas alturas.

Arranca la segunda mitad y casi la primera pelota va a la espalda de mis centrales. El 30 se planta delante de mí. Intenta un regate, pero yo soy de la escuela argentina. No me voy al suelo con facilidad. Aguanto hasta el final. Le pongo nervioso y en el mano a mano le gano la partida. La pelota se va fuera. El 30 se desespera. Me acerco y le digo. Bad luck, man. Next time try on your left”. Me mira atónito.

Siguen atacando. La pelota viene de derechas. Magnífico centro y testarazo rival a media altura… ay, ay, ay, ay… me estiro y atajo con seguridad: palomita. El público aplaude y estoy crecido. Ahora sí, ahora sí que podemos, pero el caso es que no llegamos a la portería contraria. Vuelve la pelota a mi área, el 30 regatea a su par, avanza y salgo a por él, intenta driblarme y me estiro todo lo largo que soy. No llego, pero se la ha echado muy larga. Le engancho del tobillo. Quiere avanzar. En España, si se hubiera tirado, penalti y expulsión… pero él sigue, aquí no se van al suelo con facilidad. Son fuertes y nobles… y el balón se le va fuera. Le cambian en la siguiente jugada.

Quedan 10 minutos y el partido puede acabar en tablas. De repente, se forma una tangana por una falta a destiempo en la frontal del área contraria. Se juega duro. Se llevan a uno de los nuestros fuera del campo. Los ánimos están caldeados. Mando a los centrales a rematar y salgo del área grande para jugar de líbero. Estoy casi en el círculo central. Enock saca la falta, con la fuerza justa y una rosca perfecta, balón templado al punto de penalti… fallan en el despeje, la pelota cae libre al área pequeña, el portero está a por uvas, hay varios errores en cadena y el 4 nuestro la empuja a la red… Es el delirio. La gente salta, yo también, flipamos en colores. Hemos marcado.

Queda poco y le digo al entrenador que agtote los cambios. Hay que perder tiempo. Cada vez que me llega la pelota tardo una eternidad en sacar. Le digo a los niños que no corran para devolver el balón. Tranquilos. Al blanco no le van a expulsar. Me hago el despistado…  hasta que los tres pitidos del árbitro se convierten en el himno de la alegría. Gana Ada Foah.

Anuncios

26 comentarios on “Un blanco bajo los palos del Ada FC”

  1. Jimmie, Neus & Africa dice:

    Genial Angel!!! Tus posts ya sabes q nos encantan y nos hacen sentir una morriña….. Pero este último es muy bueno, como me he reído y se lo iba traduciendo a Jimmie y nos hemos reído (ni campeones del mundo ni ostias, jijiji)…. Me imaginaba el partido y a Elena animando a tope, q guay!!
    Un beso muy fuerte desde Mallorca!! Y Hala Madrid!!

    • ángel gonzalo dice:

      Un beso enorme!! Desgraciadamente, la vida del futbolista aficionado es solitaria. Elena no ha podido venir a verme jugar. De ahí que no haya fotos de mis partidos. Un beso muy muy fuerte. Os queremos!! Muchas gracias!

  2. Daniel dice:

    muy bueno el post!! se sentía la emoción del partido a cada palabra, realmente te deja atrapado el texto 😀 y los comentarios como “yo soy de la escuela argentina”, “al blanco no le van a echar”, y lo del pellizco ha sido ya el culmen haha cuidaos por allí!!
    ps. por cierto, tengo un amigo de ghana que me va enseñar algunas expresiones en la lengua de allí, ashanti si no me equivoco

    • ángel gonzalo dice:

      Muchas gracias. Aquí los partidos son a cara de perro, de ahí la intensidad. Los comentarios los sentía, es la única forma de sobrevivir en esta Liga. Apasionante y no apta para cardiacos.
      Los ashanti son el gran Imperio de Ghana y la etnia más orgullosa del país. Vienen de Kumasi y de la región de las minas de oro. Con la creación de Ghana, perdieron peso. Su lengua, twi, es una de las más habladas, pero hay más de 50 en el país. En Ada se habla dangme. Para tu amigo, en vez de bafono, serás obroni. Gracias y un abrazo!!

      • Daniel dice:

        Perdona por contestar tan tarde… y tenías razón!! le comenté hoy a mi amigo lo de bafono y no tenía ni idea, luego me dijo otra palabra, tal vez obroni, y fue yo quién obtuvo la sorpresa pues no me cuadraba con lo que había leído aquí jeje Nunca me hubiera esperado encontrar tantas lenguas en un país de tamaño medio!! Desde que siento el deseo de ir a áfrica, he intentado aprender sus lenguas, al menos las coloniales: hablo inglés y portugués bastante bien (el español aunque me sirve para Guinea Ecuatorial no lo considero tan útil), pero a veces me pregunto si bastará con esas lenguas o me tocará aprender también la multitud de lenguas nativas que existen :S

      • ángel gonzalo dice:

        Esto es una torre de babel, aunque con el twi te puedes manejar en casi todo el país. Se utiliza en la tele. El problema de las lenguas locales es la dificultad de encontrar manuales para aprenderlas. Con las lenguas coloniales que hablas vas servido, aunque en África occidental el francés es clave. Nosotros estamos rodeados y sólo lo chapurreamos con lo que las pasamos canutas. La semana que viene vamos a Togo, a renovar la visa, a ver qué tal. Un abrazo de este obroni. Gracias!!

  3. Alberto dice:

    Una vez más y como te conozco en el campo de juego (digo… de la vida) me rindo a tu maestría, mitad gentleman mitad canalla…
    Albertini

    • ángel gonzalo dice:

      Cuando los maestros hablan, los aprendices agachan la cabeza, agrandan las orejas y cuentan granos de arroz, dijo el maestro Zen chun-gó.

      Echo de menos a ML, que seguirá en Helsinki, mientras las ligas de verdad se juegan al Sur.

      En el próximo torneo Apertura, vuelvo, puede que reconvertido a lateral para disputarle el puesto a Nihat.

      Un abrazo y mil gracias.

  4. Mario Bodega dice:

    Ey, ese Ángel. joder mira que hemos compartido cosas pero tripazos en un campo de fútbol nunca, con lo furboleros que somos. Te envío un abrazote y que animes desde Ghana al Athletic Club de Bilbao en los dos finales que nos esperan.
    ¡Aupa Athletic!

    • ángel gonzalo dice:

      Aúpa, Mario!! Es verdad. A ver si nos vemos las melenas a la vuelta. Con los Leones, siempre. En Ghana, desde que fundisteis al Manchester, la gente flipa. Viva el Loco y San Mamés!!

  5. Daniel Herrera Cepero dice:

    Joder Ángel!! Es que lo he visto según lo iba leyendo!! Eres un maestro!!
    Yo estoy jugando aquí con mexicanos, españoles, argentinos, colombianos, salvadoreños y un tipo de Burkina Fasso. Me lesioné en el minuto 1! UN abrazo enorme!!

    • ángel gonzalo dice:

      Ole, maldito, tú también dándole al soccer? La próxima vez tienes que calentar más. Mil gracias y un abrazo desde esta orilla atlántica!!

  6. Noelia dice:

    Sigues como siempre metiendonos en todo lo que cuentas. Muchos besos. HALAAAAAAAAAA MADRID!!!!!!

    • ángel gonzalo dice:

      Muchas gracias. Hala siempre… Aunque duela el balón de Ramos por las nubes. Luzco el cuatro a la espalda y todavía se cachondean por aquí, donde el Chelsea y la Qatar Foundation vencen por goleada. Bs

  7. Sanguino dice:

    Joooder, qué buen post Angelito. Te superas….y se nota q eres del Madrid. Eso del jogo bonito no va contigo ehhh??

    • ángel gonzalo dice:

      Soy un bregador. Y sí, disfruto con el juego apasionado. Campeones de Liga con el cuchillo metafórico entre los dientes. Mil gracias… A ti Lo de Tito Vilanova también te suena a coña, verdad? Abrazos

  8. J dice:

    Ángel, te ha traicionado el subconsciente y has descubierto cuál es la idea de señorío del Madrid bajo el dominio de Mourinho…
    Abrazos.

    • ángel gonzalo dice:

      No te vi en Cibeles el otro día, no, y mira que las cámaras enfocaban cerca… Me dicen que puedes debutar en la Liga Fútbol Caña pronto… Ya verás cómo se siente este deporte. Lo mismo te puede la presión…

      • Killer dice:

        Le pudo la presión en una de los goles. Luego se vino arriba y evitó una goleada. Forza Jota!. Lo mejor de todo el “Ala Bin, a la ban,..” me he descojonado.

      • ángel gonzalo dice:

        Un extremo ronaldiano como tú no tendría precio en el mercado de Ada Foah, aunque tus tobillos y espinillas sufrirían en estas bandas. Me alegro por Jota. Se echó algún pitillo en el descanso? Abrazos y gracias!!

  9. Teresa dice:

    Hola tronko, no conocía esta faceta tuya tan futbolera y visceral (ojo a las marrullerías, no me vayas a malear a las criaturas). Enhorabuena, disfruto todos y cada uno de tus post. Besos del punto y la coma.

    • ángel gonzalo dice:

      La exposición pública me va a acabar condenando. Qué voy a hacerle. Aquí se vive todo con tanta intensidad… Mil gracias y mil besos. Y punto… Y coma. Bs

  10. Tesa dice:

    No me apasiona el fútbol, pero he sentido pasión siguiendo tu excelente crónica futbolera, Angelito,

    He sufrido con el primer balón que se cuela en tu portería, me he reído con esa táctica marrullera de poner nervioso al rival y he disfrutado con el triunfo.

    Lo cuentas de cine. Un beso.

  11. Muy buena retransmisión del partido.
    Ah, se me olvidaba estoy aquí porque (lo sabrás) hoy aparece en el “Dominical” de “El País” un reportaje sobre Ghana y, en él, te citan.
    Por supuesto me leí el artículo con pasión, y me dije: voy a visitar a “Ganeantes, aviso para”.ç
    Un saludo,

    • ángel gonzalo dice:

      Gracias. Sí, estoy al tanto del reportaje, excelente para comprender Ghana. Periodista y fotógrafo estuvieron aquí. Un abrazo!


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s